miércoles

Frases y citas célebres

"Tener alguien con quién compartir, reduce las penas a la mitad y duplica las alegrías." Mark Twain

martes

Mis poemas


Mi taza de té

En mi taza de té puedo flotar, mojó mi pelo enmarañado y empapo lo más oscuro de mí.
Flotan mis fantasías, mis anhelos, mis deseos innombrables...

Y en el fondo de la taza se queda la provocación, mi fuego -ese que a veces me quema-

Me confundo con las hojas de té, floto sobre mis pensamientos granates.
Meciéndome, olvidando, sin llorar; sin poder amar más.

lunes

Frases y citas célebres

"Cualquiera que se tome demasiado en serio corre el riesgo de parecer ridículo. No ocurre lo mismo con quien siempre es capaz de reírse de sí mismo."

Václav Havel

Mis poemas

Invisibles

Invisibles danzando por caminos de plata.

A rastras entre las camelias.

Vagamos los dos, invisibles, hasta el cielo desestrellado.

jueves

Frases y citas célebres

"El tiempo es un maestro de ceremonias que siempre acaba poniéndonos en el lugar que nos compete. Vamos avanzando, parando y retrocediendo según sus órdenes. Nuestro error es imaginar que podemos buscarle las vueltas." Jose Saramago

martes

Frases y citas célebres

"En un nido encontré los huevos para mi hambre para no morir, pero más allá olvido mis sueños, más allá me odio a muerte" Paul Éluard

Frases y citas célebres

"Todo hombre es como la Luna: con una cara oscura que a nadie enseña." Mark Twain

miércoles

Cuento: Las palomas no prometen nada

Mi primer microrrelato:

Las palomas no prometen nada

Un viejecito cansado está en un banco dando de comer a unas palomas, saca del bolsillo de su chaqueta migas de pan, mezcladas con monedas de un céntimo de euro. El sol se colorea de mediodía y en el suelo del parque se ha dibujado un telar de migas, monedas, excrementos y hojas otoñales. Un ángel y un demonio se acercan a la nuca del viejecito y le susurran al mismo tiempo algo al oído.

De pronto el viejecito siente unas voces a su alrededor, se rasca una pelusa de canas que asoma por su cabeza. Suspira y sigue dando de comer a los colúmbidos más gordos. Ángel y demonio quieren llevárselo como trofeo al cielo o al infierno, depende de lo que él decida. Empieza a apagarse el sol.

El viejecito se hace el despistado, todavía no quiere partir. Preferiría ahogarse en la laguna Estigia y vivir perpetuamente, piensa aturdido. Ya ha anochecido y el viejecito sigue en el parque, se ha quedado dormido, las palomas le pican la cabeza y aún no se despierta.